
Este es el humano del presente, más no es huyendo de las situaciones del momento sino a través de ellas donde encontraremos la libertad de SER.
Esta es nuestra gran victoria, y cuando así lo hacemos nos sentimos plenos con todo lo que hemos creado a nuestro alrededor porque ello nos ha llevado poco a poco a nuestra verdadera libertad.
Dejar que esta gran verdad nos nutra para ser instrumentos de la creación de la vida es nuestra única realidad.
“Este momento histórico de la humanidad ya no es para pensar en la realidad, sino para asumirla, comprenderla y vivirla en plenitud”.